martes, 25 de mayo de 2010

Hombre de piedra


Una lápida escrita con caracteres antiguos, instalada en la Plaza del Salvador esquina con Villegas, bajo la Cruz de Polaineros, dice lo siguiente:

EL REY DON JUAN, LEY 11
El rey i toda persona que topare el Santísimo Sacramento se apee, aunque sea en el lodo so pena de 600 maravedises según la loable costumbre desta ciudad, o que pierda la cabalgadura,
y si fuere moro de catorce años arriba que hinque las rodillas o que pierda todo lo que levare vestido

En el barrio de San Lorenzo, entre las calles Santa Clara y Jesús del Gran Poder existe otra calle cuya nomenclatura es "Hombre de piedra", denominada entre los siglos XIII y XV del "Buen rostro".


Dice la leyenda que en esta calle existía una taberna. Cierto día, aproximándose la comitiva del Santísimo Sacramento camino de dar la extremaunción a un enfermo, los presentes salieron de la taberna, y al pasar ante ellos el cortejo se arrodillaron como señal de respeto. Entre estos clientes se encontraba un individuo llamado Mateo, apodado "el rubio", que en claro gesto de arrogancia, profirió a los otros que se arrodillaban como mujeres, vanagloriándose de que él no se postraba.

En aquel momento cayó un rayo sobre él, quedando petrificado y hundiendo sus piernas en la tierra hasta que sus rodillas tocaron el suelo, como castigo divino por haberse atrevido a desafiar a Dios. Este es el motivo por el que desde el siglo XV la calle se llama "Hombre de piedra", donde incrustada en la fachada del número 10 aún existe la efigie, bastante deteriorada por el paso tiempo.

Actualmente todo parece indicar que se trata de una estatua romana, que los árabes mantuvieron como reclamo o adorno de unos baños públicos sobreviviendo hasta nuestros días. (Fotos: Google)